En estos dias iniciales del viaje estoy viviendo muchos momentos "mi primer". Y uno que esperaba con mucha curiosidad fue sin duda viajar en un tren indio. Ya sabeis... hace unos meses la idea que se me venia a la cabeza cuando pensaba en un tren indio era esta:
El tren partio puntual a las 11 de la noche, y despues de un buen rato de charla decidimos montar las literas para ir a dormir. A mi me toco la litera del medio. Desenfunde mi saquito nuevo, ya por fin tocaba estrenarlo. Me costo bastante pegar ojo por culpa del ruido, provocado por unos ventiladores (no uno ni dos... sino 6 o 7 por compartimento!) acoplados al techo de forma graciosa, como champinhones invertidos, y sobre todo por el traqueteo del tren: no todas las ventanas se pueden cerrar, asi que algunas permanecen abiertas. El airecillo que entra es agradable, pero el ruido es bastante fuerte. Y no os digo nada cuando se cruza otro tren, o cuando se atraviesa un tunel creando una atmosfera agobiante. Ademas para evitar los robos desde el exterior, las ventanas tienen una especie de barrotes horizontales, lo que le da un aspecto bastante lugubre.
Por la manhana se puede prescindir del despertador tranquilamente. No faltan los empleados que pasan sin cesar desde las 7 de la manhana ofreciendo "Chai" (muy tipico te con leche y con especias y bastante rico por cierto), cafe, agua u otras cosas. Es bastante chocante, pero cuestion de costumbre. Sobre las 8 ya era imposible evitar estar despierto, asi que decidimos desmontar las literas, el viaje estaba llegando a su fin. La mayoria desembarco en el norte de Goa, para visitar las famosas playas de por alli. Tan solo la chica danesa y yo permanecimos hasta el destino final, Margao.
Sin duda, viajar en un tren indio es toda una experiencia aunque no como lo hubiera imaginado hace unos meses, sino bastante mas agradable a pesar de los inconvenientes. Alguien se anima??
