23 noviembre 2007

La tierra de Sandokan

El nombre de Borneo desde siempre me ha evocado la idea de paraíso remoto, tierra virgen y salvaje y refugio de extrañas especies de animales y vegetales. Y claro... también está Sandokan, el Tigre de Malasia. Quien no recuerda sus aventuras? Por todas estas razones, y por alguna más, finalmente me planteé la idea de dar un salto desde la península malaya.

De nuevo hay que darle las gracias a Air Asia, que esta cambiando el continente por completo y sobretodo ampliando los horizontes de todos los viajeros de la zona. Por apenas 50 euros te llevan, o por menos si eres afortunado. Recordadme que os vuelva a hablar de esta aerolínea algún día.

La isla de Borneo es la tercera mas grande del mundo, y tal vez por eso está compartida por tres países: Malasia, Indonesia, y el chiquitito y rico sultanato de Brunei. Después de informarme sobre las posibilidades, decidí que el estado de Sabah, en la parte nororiental y malaya de la isla, sería mi destino.

Algunos dicen que la ciudad de Sandakan fue nombrada así por culpa de Emilio Salgari. Curioso que el personaje de una novela pueda dar tanto de sí, pero tampoco es nuevo el caso. Hace unos meses os hablaba de Shangri-La ese lugar mitologico nacido en un libro; pero no os conté que el gobierno chino ni corto ni perezoso decidió renombrar un pueblo de las montanas con ese nombre porque pensaban que se ajustaba a las descripciones de la novela.

Volviendo a nuestra Sandakan, os confieso que la casualidad (o mejor llamémosla economía) nos hizo aterrizar allí a Nacho y a mí como puerta de entrada. La ciudad no tiene demasiados encantos, pero la gente se mostró amabilísima con nosotros, como si todavía no estuvieran acostumbrados al viajero. De hecho, Air Asia va a cambiar todo esto en poco tiempo, os lo aseguro. Y es bonito disfrutar de tantas atenciones cuando uno camina por la calle o compra algo en un supermercado... jeje... llamadme presumido pero no me acostumbro. Me gusta disfrutar de estas atenciones y devolver sonrisas a cambio. Es una sensación estupenda.


La mayor atracción de Sandakan es el Centro de Rehabilitación de Orangutanes de Sepilok, situado a apenas 25 kilómetros. Orangutan... ese fascinante primate que se hizo famoso en las películas de Clint Eastwood. Con apariencia bonachona y divertida, irresistible diría. Al día siguiente de llegar a Sandakan, hacia allí nos dirigimos el bueno de Nacho y yo. Esta vez acompañados de Sarah y Catherine, dos chicas inglesas que se alojaban en nuestro albergue.

En el Centro de Sepilok para ser sinceros, tampoco hay mucho que ver. Con la entrada está incluido la proyección de un vídeo de una media hora sobre nuestros amigos los orangutanes, nada que no se pueda ver desde el sillón de casa. El momento estrella llega a las 11 de la mañana cuando un par de cuidadores se suben a una plataforma habilitada sobre un árbol, y distribuyen algo de comida a los orangutanes y también a los improvisados y astutos macacos, que nunca se pierden una fiesta aunque no tengan invitación.

La plataforma esta situada a unos 15 minutos de las instalaciones del Centro, en plena selva. No se trata simplemente de dar de comer a los orangutanes, sino que es una de las últimas fases del proceso de aclimatación de los primates a su estado natural, después de pasar semanas o meses rehabilitándose en el Centro. Los orangutanes que allí van a comer están en absoluta libertad, y a medida que son liberados en la selva poco a poco van prescindiendo de este hábito.

A las 10:45 ya estábamos allí los cuatro, todavía no había llegado ningún otro turista, ni ningún animal. Pero como si dispusieran de un reloj digital en sus muñecas, a los pocos minutos fue haciendo acto de presencia un grupo de macacos expectantes. Llegaron los cuidadores (y la horda de turistas) y comenzaron a distribuir algunos plátanos entre los macacos. Y... de repente por allí apareció el primero de los orangutanes... caminando inversamente sobre una de las cuerdas que conectan los arboles a la plataforma.

Es un animal precioso. O tierno si queréis. A pesar de ser tan grande no transmite ninguna malicia sino todo lo contrario, y verlo desplazarse en libertad, tenerlo ante tus ojos es todo un espectáculo. Poco a poco se fueron acercando hasta 3 o 4 orangutanes más, y cuidadosamente, sin ninguna gula, fueron disfrutando del aperitivo brindado por los humanos. Eso sí, entre uno y otro se pusieron perdidos con la bandeja de leche... que cachondeo. A veces parecen tan humanos que resulta casi ridículo verlos desparramarse la leche encima como críos pequeños, pero cuando caes en la cuenta de que es un animal... es imposible evitar la sonrisa, o la carcajada en ocasiones.

Lamentablemente... el "aperitivo" no duró demasiado, y apenas pudimos ver a los varios orangutanes durante unos diez o quince minutos. Desde este punto de vista fue algo decepcionante, pero hay que ser conscientes de que se trata de un proceso de rehabilitación, y no de un circo o un zoo. Y la presencia de los animales allí es voluntaria y no tiene como objeto el divertimento del personal presente.

Como no podía ser menos... los macacos siempre están para liarla allí donde van... jeje... que tipos! Cuando ya los orangutanes habían desaparecido, un grupo de unos diez turistas nos quedamos allí contemplando las monerías macacas y tomando buena cuenta con nuestras poderosas cámaras. Los cuidadores habían desaparecido, no había ningún empleado del centro ya. Poco a poco y astutamente, los macacos fueron tomando posiciones en la plataforma de madera habilitada para los espectadores. Seguramente con la intención de pescar algo de comida entre las bolsas o mochilas de la gente.


Cuando nos dimos cuenta... el ejercito de los 12 (o trece) macacos nos había cortado el paso de salida, y nos quedamos arremolinados en nuestra plataforma, corriendo de un lado para otro al son de los pasos amenazantes de los macacos. El cabecilla daba miedo... la verdad. No sé si debería contároslo... pero yo también corría de un lado para otro... que miedo.... Y bueno, finalmente después de varios minutos que parecieron horas de histeria colectiva apareció algún empleado para rescatarnos y hacernos camino entre el ejercito macacul: estábamos a salvo! Aunque a la buena de Sarah creo que todavía le deben durar las pesadillas allí donde esté, que mal lo pasó la pobre!!

7 comentarios:

Yeyu dijo...

dave q raro no lo mandaste a nacho adelante tuyo!!!!!
jajajaja
y las fotos?????

silvia dijo...

¡Que monos tan monos! Pues un poco de miedo si que tienen que dar, la verdad. Un besito.

... cumpliendo mi sueño de dar la Vuelta al Mundo! :o) dijo...

jejeje... Si, a Nacho le tenia de guardaespaldas, ya ves!! :)

Y las fotos ya las tienes... a ver si te gustan! :)

... cumpliendo mi sueño de dar la Vuelta al Mundo! :o) dijo...

Hola Silvi!!!

Si si... monisimos!!! Pero tenias que haberlos visto dispuestos para el ataque... jajaja...

Besos, cuidate!!! :)

Yeyu dijo...

Buenisimas las fotos, como siempre
besos
muy divertidos estos monitos

... cumpliendo mi sueño de dar la Vuelta al Mundo! :o) dijo...

Me alegra como siempre que te gustaran, jessy...

Besos! :)

Saul dijo...

Que buenas las fotos del orangutan colgado en la cuerda.

Debiste haber grabado un video del ataque de los macacos, pero veo que estabas mas preocupado por correr jajajaja no serias un buen reportero de guerra :-D