Me encanta esta cita de Victor Hugo: "Nadie (ni nada) puede parar una idea cuyo tiempo ha llegado". La primera vez que la escuché fue hace no mucho y al instante me sentí identificado con ella. Llevaba tiempo convencido del paso que estaba por dar abriendo un pequeño paréntesis en mi vida para poder cumplir un sueño. El Sueño debería decir, con mayúsculas: la Vuelta al Mundo.
Han sido muchos meses de preparación, de ilusiones y de sacrificio, pero el momento por fin llegó y ahora puedo decir que todo ha comenzado. El pasado jueves 29 de marzo de 2007, a las 7:15 de la mañana mi querido papá arrancó el coche desde mi casa en Logroño, la de toda la vida, con destino al aeropuerto de Vitoria dónde tomaría mi primer vuelo hacia Londres para comenzar mi aventura. Mi querida mamá, que ha sido siempre "víctima" de mis decisiones intrépidas (perdoname máma!!), finalmente tuvo que despedirme no sin antes prepararme psicológicamente para cada posible imprevisto que pudiera surgir durante mi Viaje.
Y ahora ya está. Cada segundo que me está pasando desde entonces lo voy a vivir como si fuera el último y a la vez el primero. Voy en busca de experiencias que me enseñen más cosas del Mundo y de la propia Vida. Cosas que nunca me podrían suceder desde mi casa, y que son las que siempre he deseado. Poder ver, oir, tocar, gustar y oler de mil maneras distintas. Cruzarme con personas de cientos de razas. Sumergirme en decenas de mares. Y descubrir, descubrir, descubrir... No hay nada más bello que abrir los ojos derrepente y sentirte un extraño estés donde estés. Eso es lo que quiero: vivir muchos de estos momentos como un extraño.
El tiempo llegó y nadie pudo parar este sueño. Hago un brindis por mi: Que sea imparable hasta el final!
Han sido muchos meses de preparación, de ilusiones y de sacrificio, pero el momento por fin llegó y ahora puedo decir que todo ha comenzado. El pasado jueves 29 de marzo de 2007, a las 7:15 de la mañana mi querido papá arrancó el coche desde mi casa en Logroño, la de toda la vida, con destino al aeropuerto de Vitoria dónde tomaría mi primer vuelo hacia Londres para comenzar mi aventura. Mi querida mamá, que ha sido siempre "víctima" de mis decisiones intrépidas (perdoname máma!!), finalmente tuvo que despedirme no sin antes prepararme psicológicamente para cada posible imprevisto que pudiera surgir durante mi Viaje.
Y ahora ya está. Cada segundo que me está pasando desde entonces lo voy a vivir como si fuera el último y a la vez el primero. Voy en busca de experiencias que me enseñen más cosas del Mundo y de la propia Vida. Cosas que nunca me podrían suceder desde mi casa, y que son las que siempre he deseado. Poder ver, oir, tocar, gustar y oler de mil maneras distintas. Cruzarme con personas de cientos de razas. Sumergirme en decenas de mares. Y descubrir, descubrir, descubrir... No hay nada más bello que abrir los ojos derrepente y sentirte un extraño estés donde estés. Eso es lo que quiero: vivir muchos de estos momentos como un extraño.
El tiempo llegó y nadie pudo parar este sueño. Hago un brindis por mi: Que sea imparable hasta el final!






